Respira:
No te juzgues y respira hondo. Es normal que tengas miedo, pero sólo tú puedes dar el primer paso. Levanta la mano, estamos para ayudarte. Confía en ti.
Apóyate:
Busca el apoyo entre familiares o amigos. Si no te sientes agusto, comparte tu historia con nosotras.
Reflexiona:
Tú no tienes la culpa. Con el paso del tiempo, puedes llegar a pensar que has hecho algo mal, que eres culpable, que te equivocaste en tu elección y que ya no hay marcha atrás. Sácalo de tu cabeza, la vida es un aprendizaje y hay que seguir hacia delante.
Re-descúbrete:
Vuelve a pensar en ti, dedica tiempo a cuidarte, retoma tus hobbies, vuelve a bailar. Recupérate a ti misma.
NO ESTÁS SOLA, ESTAMOS CONTIGO.